Federación
Ayudando a nuestros hermanos en Cuba
Abril 22, 2009 por Francisco Portillo · Leave a Comment
Del 26 de febrero al 10 de marzo pasado, el pastor Rafael González y un servidor tuvimos la oportunidad de visitar Cuba encomendados por la Junta Nacional de nuestra Federación. El objetivo era conocer de cerca la realidad de la iglesia en Cuba y sondear posibilidades de ayudar y colaborar con la obra del Señor en ese país con el que nos unen tantos vínculos históricos. Era sorprendente ver la cantidad de personas con las que hablamos que tenían algún abuelo o bisabuelo españoles. Los primeros días de nuestra estancia transcurrieron en la provincia de Pinar del Río, al oeste de la isla. Allí hay un Seminario y Centro de Conferencias donde tuvo lugar la Convención Anual de las Iglesias Bautistas Libres de Cuba. Tanto Rafael como yo tuvimos ocasión de predicar y de compartir con los hermanos que asistieron a esta Convención venidos desde diferentes lugares de la isla. En particular mantuvimos conversaciones con el liderazgo de esta Convención de Iglesias, así como de su Seminario, sondeando posibilidades de colaboración. Al finalizar la Convención nos desplazamos a La Habana donde pasamos el resto de nuestro tiempo. Hubo ocasión de ministrar en diversas iglesias y puntos de misión. Un fenómeno interesante que ha propiciado el crecimiento de la iglesia en Cuba ha sido el de las llamadas “casas culto”. Desde el triunfo de la revolución castrista no se han concedido licencias de apertura de nuevos templos. Esto ha llevado a que muchos creyentes hayan habilitado parte de sus viviendas para celebrar cultos en ellas. Son las “casas culto”. Las hay de diversos tipos. Por ejemplo, en la propiedad del pastor con el que nos hospedamos, las reuniones tienen lugar en un contenedor grande ubicado en parte del terreno de la casa al que le han abierto puertas y ventanas; en otro caso el lugar habilitado es la terraza de la casa, equipada a modo de capilla con púlpito y bancos. Probablemente la casa culto más llamativa que visitamos fue la preparada en el patio de un edificio alto en cuya planta baja vive una familia que habilitó parte de ese patio (donde hay un gallinero) para celebrar cultos. El apóstol Pablo escribía a los filipenses, “las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio” (1:12). Tantas veces en la historia podemos ver que las dificultades y obstáculos para el evangelio han redundado más bien para su progreso. Tuvimos también ocasión de visitar el Hogar de Ancianos auspiciado por este grupo de iglesias. La obra que llevan a cabo es magnífica, pero con grandes necesidades económicas.
Ha sido una bendición experimentar de cerca aquello que decía el antiguo cántico: “En medio de la prueba la iglesia sigue caminando”. Damos gracias al Señor por habernos permitido conocer una parte de su pueblo que en verdad le ama y le sirve. Queremos dedicar parte de nuestra ofrenda del Día de Misiones de este año para ayudar las muchas necesidades de la obra del Señor en ese país. Os animamos a colaborar en ello y a orar por la obra del Señor en Cuba.

